miércoles, 21 de febrero de 2018

Libertad Valtonyc

El Tribunal Supremo ha ratificado la pena de prisión de tres años y medio para Valtonyc. Valtonyc va a ingresar en prisión por cantar. Por cantar y porque si bien el calendario dice que estamos en 2018, los recientes hechos son más propios del siglo XV. Valtonyc va a ingresar en prisión porque nuestro Código Penal establece que "el que calumniare o injuriare al Rey o Reina a cualquiera de sus ascendientes o descendientes será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a doce meses si no lo son".

En el discurso de Navidad de 2011, el que fuera designado por Francisco Franco como su sucesor a título de rey, tuvo la desfachatez de decir que "la justicia es igual para todos". Poco más de seis años después, con Urdangarín y la Infanta Cristina campando a sus anchas, un rapero va a entrar en prisión por cantarle una canción al que decía que la justicia era igual para todos. Porque resulta que el que decía que la justicia es igual para todos cuenta con varios artículos en el Código Penal que hacen que no se pueda poner en duda su honorabilidad.

Cabe recordar que la justicia es igual para todos pero matar a tu vecina tiene una pena en abstracto de diez a quince años mientras que matar al Rey, a la Reina, al Príncipe o a la Princesa significa una pena de prisión permanente revisable.

La justicia nunca fue igual para todos. Ni cuando el poderoso es el sujeto activo, ni cuando es el sujeto pasivo. El Ordenamiento Jurídico en general y nuestro sistema penitenciario en particular se pone en evidencia una vez más. Deben dar las gracias a la absoluta pasividad que ha caracterizado al pueblo español durante las últimas décadas, porque es la única razón por la que los que ponen las reglas siguen jugando como quieren y ganando por goleada.

Los que celebraron las absoluciones de Francisco Camps o Ricardo Costa, o la dificultad de la justicia para determinar qué ciudadano se esconde tras el nombre "M. Rajoy" que aparece en los papeles de Bárcenas, hoy se alegran de la condena de una persona sin antecedentes penales cuyo peligro consiste en su capacidad para difundir sus propias canciones a través de la red.

En días tristes como el de hoy para esa parte de la sociedad que, pese a todo, sigue luchando por un mundo mejor, queda el consuelo de no ser como ellos. Es preferible perder siempre a estar en el bando de la mezquindad.


LIBERTAD VALTONYC

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